Cualquier constructor en Mazatlán sabe que colar una losa en pleno agosto, con temperaturas superiores a los 35°C y alta humedad, es una carrera contra el reloj.
El calor acelera la reacción química del cemento (hidratación), lo que provoca un fraguado mucho más rápido. Si no se controla, esto deriva en dos problemas graves: dificultad para colocar el material (se “pasma” rápido) y la aparición de grietas por contracción plástica.
El desafío de la temperatura
Cuando el concreto pierde humedad demasiado rápido por evaporación, el volumen se contrae y la superficie se rompe antes de ganar resistencia. Además, el riesgo de crear “juntas frías” (uniones no deseadas entre capas de concreto) aumenta drásticamente.
Protocolos de éxito en Concresín
Para garantizar la calidad en clima cálido, en Concresín aplicamos medidas estrictas:
- Control en Planta: Monitoreamos la temperatura de los agregados y el agua para asegurar que la mezcla salga fresca.
- Uso de Retardantes: Incorporamos aditivos que extienden el tiempo de trabajabilidad, dándole a tu equipo el tiempo necesario para colocar y vibrar correctamente el concreto.
- Logística Ágil: Coordinamos las ollas para evitar esperas en obra bajo el sol.
Tu responsabilidad: El curado
El trabajo no termina cuando se va el camión. En climas extremos, el curado (mantener húmedo el concreto) durante los primeros 7 días es vital. Sin un curado inmediato, incluso el mejor concreto se agrietará.
Planifica tus colados con expertos que entiendan el clima local. En Concresín, te ayudamos a ganarle al calor.

